OPEN COSTA BRAVA: PRIMERA TOMA DE CONTACTO CON EL CIRCUITO NACIONAL DE POKER 2012

En la parte que me concierne, fue la posibilidad de dar un sello propio a la dirección del torneo, y es que Jaime Sánchez, responsable de operaciones de Laroush Póker, no me puso apenas objeciones a las ideas propias. Es un circuito que reúne apuestas valientes (como esos premios que salen del prizepool) o como las ideas que he introducido. Mi dirección se basaba en 3 puntos fuertes:
-La estructura de ciegas: Una estructura algo distinta a lo habitual, más siguiendo líneas marcadas por Matt Savage, Daniel Negreanu o Tom “Durr” Dwan y que empieza a estar en boga en EEUU (por ejemplo en los eventos pequeños de las WSOP). Los niveles que yo denomino “blancos” (cuando la ciega no supera el 1% del stack inicial) son niveles comerciales y no tienen repercusión apenas en el desarrollo del torneo y apenas lo tiene en el futuro ratio average/ciegas (aunque sí un poco). Normalmente la estructura deep tiene diversos niveles blancos, pero no ésta mía, muy valiente por laroush el aceptarla, que sólo tenía 2 niveles de este tipo.

El resultado creo que fue negativo a priori (fue fallo mío quizá el no explicarla o comunicarla previamente) pero positivo a posteriori (la media en el nivel 3 eran 80 ciegas, y hasta el nivel 12 rondó entre las 50-60 en todo momento), con lo que el objetivo de esta estructura se cumplió. Los jugadores entran antes en el torneo propiamente dicho, me atribuyo el error de no comunicarlo

-Objetividad y algo de rigidez en las reglas: En la mayoría de torneos por Europa se acusa una cierta arbitrariedad en la aplicación de reglas, siendo muy favorables a los jugadores locales o a los que gastan más en el resto de juegos. Esto es algo que no debía suceder, traté de dirigir el torneo de la forma más neutral y objetiva posible, sancionando cuando fuese debido. Es algo que mientras es habitual en las WSOP, es bastante raro en otros circuitos/torneos.

-Cierta tendencia al espectáculo: Al póker de torneo se le debe buscar otro jugador objetivo, más amante de la televisión o la competición en sí que sólo al dinero como podría ser al jugador de cash. Para darle ese sello propio, se realizó esa presentación de la mesa final que fue uno de los puntos característicos del torneo o de añadir cierto dramatismo a las manos de mesa final en que un jugador fuese restado. Creo que esta debería ser uno de las direcciones por las que debería tomar el póker, no sólo el circuito Laroush, sino el póker en general

Estos fueron los 3 aspectos centrales que caracterizaron mi dirección del evento,me gustaría comentar diversos puntos más pero sólo me centraré en la estructura de pagos, que no fue todo lo innovadora que los que me conozcan esperarían de mí.

La estructura de pagos premié a 18 de los 182 participantes (cuando en general prefiero premiar 27 o incluso 36), si no la diseñé así fue por estos motivos:
a) El torneo tenía muchas cosas innovadora como para tratar de añadir otra
b) Una parte del prizepool iba a pagar diversos premios (como al líder del día 1 o al que mostrase un poker en el showdown), esto hacía que hubiera menos (aunque por poco) premio a repartir y pudiera quedar una mesa final algo pobre en premios en cuanto a percepción

c) Quería controlar el modo mano a mano perfectamente, y al ser un casino donde dirigía por primera vez sería más sencillo con 3 mesas que en 4 (este aspecto es el que menos influyó obviamente)
Aún así demostré que es factible realizar una estructura de pagos con premios atractivos para los primeros puestos (en especial el ganador, algo más de 21.000€, y premiando casi el triple a los últimos que cobran 1.300, de los 450 que iban al prizepool)

En definitiva, Laroush es un circuito atractivo y transgresor, con estructura deep y con diversos aspectos valientes que han tenido opiniones controvertidas, cuyo feedback se tendrá en cuenta para cuando llegue la verdadera prueba de fuego, el circuito Laroush 2012